Como tener sueños lucidos esta misma noche – Haz esto


0

Los Sueños lúcidos

Del escrito de Javier Malonda:

Generalmente en los sueños nos dejamos llevar por los sucesos que van teniendo lugar. En ellos acontecen cosas extrañas en lugares desconocidos y sin embargo todo nos parece lógico y coherente.

Mientras soñamos nos encontramos completamente enfrascados en el sueño y desconocemos que en realidad estamos tumbados en la cama. Somos conscientes por primera vez de que se trataba de un sueño cuando por fin se deshace y recobramos la consciencia habitual.

  • Un sueño común pasa a ser “lúcido” cuando, durante el transcurso del mismo, tomamos consciencia de que se trata de un sueño. Así pues, lo que distingue a un sueño habitual de un sueño lúcido es precisamente la lucidez, la consciencia de que estamos en ese momento en un mundo onírico que tiene unas reglas muy diferentes a las del mundo “real”.

 

En un sueño todo nos parece coherente y normal por extraño que sea. Podemos estar en sitios irreales con marcianos, podemos estar volando, y en ningún momento nos planteamos que este tipo de cosas no suceden en el mundo real y que, por tanto, debe tratarse de un sueño. En esos momentos todo tiene sentido y parece natural.

Precisamente, el salto de consciencia tiene lugar cuando uno consigue darse cuenta de alguna rareza o incoherencia y se pregunta “¿Estoy soñando?”. En ese momento uno se para y mira a su alrededor con detenimiento. Y la experiencia puede ser apasionante, impresionante y fascinante.

A lo largo de los últimos años, a pesar de haber practicado poco, he llegado a tener cuatro sueños lúcidos. Fueron momentos tan impactantes que todavía recuerdo los detalles de cada uno de ellos con claridad. Cuando adquieres lucidez, el carácter nebuloso del sueño es reemplazado por una apariencia de realidad inusitada.

 

Muchos describen los escenarios y los objetos como hiperreales. Esto es, más real que la realidad misma. La luz, el viento, las texturas, las sensaciones, los sonidos, los detalles. Todo es extremadamente preciso. Cuando uno es consciente de que no se trata más que de un universo mental, resulta muy sorprendente. Es, de repente, darte cuenta de que estás en un mundo simulado por tu propia mente. En mi opinión se trata de una de las experiencias más impactantes a la que se puede someter a la consciencia.

 

¿Para qué querrías explorar los sueños lúcidos? Probablemente te resultará fácil encontrar unas cuantas razones para disfrutar de la lucidez en sueños. Por si no fuera así, te doy a continuación algunos motivos:

Por la propia experiencia. Vivir un sueño lúcido es una experiencia increíble, algo que puede tener un gran impacto sobre tu vida. Se trata de una experiencia en otra dimensión de la existencia, en un mundo completamente diferente al que conoces. Es como un día en Disneyworld solo que en la comodidad de tu propia cama y completamente gratis. Ni siquiera necesitas estar vestido.

Para vivir situaciones que no puedes vivir en la vida real. En un sueño lúcido todo es posible. Puedes viajar a una playa desierta y acostarte allí con una actriz famosa. Puedes echar a volar y explorar tu ciudad desde las alturas.

Puedes hacerte invisible o lanzar bolas de fuego con las manos. Puedes saltar de un edificio sólo para ver qué pasa. Es como estar en Matrix sintiéndote realmente dentro de Matrix. Puedo asegurar que una cosa es imaginar la situación y otra, muy diferente, es experimentarla.

Para estudiar. Si lo deseas, por el motivo que sea, en un sueño lúcido puedes sentarte a tu mesa, abrir los libros y estudiar para el examen de mañana. Es una opción, aunque a mí se me ocurren otras más interesantes.

Para desarrollar tus habilidades. Si tienes miedo a hablar en público, en un sueño lúcido puedes entrar en un auditorio y dar una conferencia ante mil personas con la ventaja de que estás a salvo de sentir el más mínimo rastro de incomodidad. Este tipo de experiencias serán asimiladas por tu mente como si hubieran sido reales, y la próxima vez que hables en público contarás con más práctica.
Para manejar las pesadillas. Si estás teniendo una pesadilla y de repente te das cuenta de que estás en un sueño, puedes hacer desaparecer aquello que te aterroriza con un chasquido de dedos.
Para practicar la propia lucidez.

Caminamos por la vida a menudo en un estado de semilucidez, en un trance, inmersos en nuestros propios pensamientos y ajenos a todo lo que nos rodea. Practicando la lucidez onírica se practica también la lucidez en la vigilia. De hecho hay prácticas tibetanas para expandir la consciencia mediante la práctica de los sueños lúcidos. Si estás interesado puedes hacerte con el libro “The tibetan yogas of dream and sleep”.

  • Hay personas que tienen una tendencia natural a tener sueños todas las noches. Hay incluso algunos que han experimentado la lucidez onírica de manera espontánea y que tienen una cierta facilidad para inducirse este estado. Sin embargo la inmensa mayoría de la gente nunca ha experimentado un sueño lúcido. De hecho, la mayor parte de la población afirma que ni siquiera sueña por las noches. Esto es falso, ya que todos soñamos varias veces cada noche como parte del proceso de dormir. Lo que sucede es que ni somos conscientes de estos sueños ni somos capaces de recordarlos al despertar.

 

La lucidez onírica, como la lucidez en la vigilia (también conocido como nivel de consciencia), tiene grados. Debe entenderse la lucidez no como un interruptor, sino como una pupila que se dilata o se contrae, si bien es cierto que hay un punto mínimo de lucidez que comienza con el darse cuenta de que se está soñando.

  • Debido a que hay grados, el nivel de control que seamos capaces de ejercer sobre el sueño también tiene grados. Se puede estar consciente dentro del sueño y tener un control tan limitado como en la vida real. Grados superiores incluyen la capacidad de adquirir super poderes o de cambiar de escenario al instante entre otros.
  • El nivel de control del sueño depende en gran medida de las creencias que uno mantenga durante el mismo. Si no crees que seas capaz de atravesar una pared, no lo conseguirás. Si por el contrario crees que debe ser posible, entonces podrás atravesar la pared. La lucidez onírica es por tanto una buen práctica para sobreponerse a creencias limitantes y desarrollar la fe en las capacidades propias.

Por otra parte, adquirir la lucidez dentro del sueño es el primer paso, el nivel mínimo de diversión. El siguiente reto es mantener esa lucidez. No es difícil dejarse distraer por los acontecimientos del sueño, sumergirse en la historia y olvidar de nuevo de que en realidad no se trata más que de un mundo mental.

 

 

 

Cómo tener sueños lúcidos

En esta ocasión explicaré qué pasos conviene seguir para iniciarse en el camino de la lucidez onírica.

El diario de sueños

El primer paso consiste en empezar un diario de sueños. Se trata de dejar una libreta y un boli en la mesita de noche para, cuando te despiertes tras un sueño, poder tomar anotaciones sobre el mismo. En cada anotación debes tratar de recoger todos los detalles posibles sobre el sueño que acabas de tener. Dónde estabas, con quién, qué sucedía, etc. El concepto es sencillo y fácil de entender, y es la disciplina de la práctica lo que no será fácil. Con el tiempo serás consciente de varios sueños durante cada noche, lo que significa que te despertarás en mitad de la noche aturdido y confuso y deberás encender la luz y escribir al menos unas líneas sobre tus aventuras oníricas. Buena suerte.

 

El diario de sueños sirve dos funciones principales:

Mantenerte centrado en tus intenciones de ser consciente de tus sueños. Es posible que descubras que, con sólo proponértelo, pasarás de “no soñar” a empezar a recordar cada vez más y más de tus excursiones nocturnas. Llevar un diario te ayudará a aumentar el grado de compromiso con los sueños lúcidos.
Buscar elementos recurrentes en tus sueños, situaciones que se repitan o personajes que aparezcan una y otra vez. Esto puede servirte en el futuro para discernir más fácilmente si estás soñando o no.

 

Los reality checks (comprobaciones de realidad)

Una comprobación de realidad es exactamente lo que su nombre indica: un modo de comprobar si estás soñando o no. Los sueños son increíblemente convincentes, hasta tal punto que es posible que estés leyendo esto en un sueño sin saberlo. Para discernirlo necesitarás una serie de métodos que te indicarán de manera fiable si se trata de un sueño o no. La idea detrás de este concepto es estar soñando y, de repente, recordar que podría tratarse de un sueño. En ese momento, realizas una comprobación de realidad y sales de dudas.

Para conseguir llevar estas comprobaciones a la cama, debemos condicionarnos a repetir varias veces al día las mismas. Elige momentos concretos para realizar tus comprobaciones: cuando llegues a casa, cuando atravieses una puerta, cada vez que el reloj indique una nueva hora. Debes repetir los reality checks entre diez y veinte veces cada jornada, de manera que te acostumbres a hacerlos de manera habitual durante el día y los realices también de manera automática en tus sueños. Sé que el concepto es muy extraño, pero con un poco de práctica uno se acostumbra a todo.

 

A continuación describo algunas de las comprobaciones más habituales. Elige dos o tres y combínalas cada vez que compruebes la realidad, ya que a menudo una sola es insuficiente:

  • Tápate la nariz y comprueba si puedes seguir respirando. Si estás en la cama durmiendo, entonces podrás seguir respirando con tranquilidad aunque te hayas tapado tu nariz onírica.
  • Mírate en un espejo. En los sueños, las reflexiones en los espejos adquieren una apariencia irreal. Fíjate en tu corte de pelo o en la ropa que llevas puesta. Si notas algo extraño, estás soñando.
  • Recuerda cómo llegaste a la situación actual. Si de repente estás en un prado rodeado de vacas y eres incapaz de reconstruir cómo llegaste allí, se trata de un sueño.
  • Cuéntate los dedos. En los sueños es habitual tener cinco, seis o siete dedos en cada mano. Yo cuento con el pulgar los cuatro dedos restantes. Si cuento cinco en vez de cuatro, entonces estoy soñando. Así fue, por cierto, como descubrí que estaba en un sueño la primera vez.
  • Busca algo para leer. Busca un cartel o cualquier texto y léelo. Luego aparta la vista y vuelve a leer. Si el texto ha cambiado, entonces estás en un sueño. Los textos tienen un carácter inestable en condiciones oníricas.
  • Consulta el reloj. Si tienes un reloj digital, observa la hora, aparta la vista y vuelve a mirar. Si la hora ha cambiado se trata de un sueño. Además, en los sueños, los segundos rara vez se suceden de una manera ordenada. El tiempo carece de todo sentido en el mundo onírico.
  • Enciende y apaga un interruptor de la luz. En los sueños las condiciones de luz suelen ser constantes, así que los interruptores tienen una tendencia a no funcionar. Lo mismo sucede con muchos aparatos eléctricos.
  • Intenta mover objetos con tu mente o transformar a la gente. En los sueños uno tiene habilidades realmente extrañas.
  • Comprueba los cantos. En el mundo onírico los bordes de las cosas suelen estar borrosos y poco definidos.

 

 

 

¿Cómo puedo entrenar a mi subconsciente para que permanezca en un sueño lúcido?

Cuando se trata de sueños lúcidos, la mente subconsciente es una herramienta poderosa. Es responsable de mantenernos en nuestros sueños y puede ser entrenado para hacerlo de manera más efectiva. Hay varias técnicas que se pueden utilizar para lograr este objetivo.

Un enfoque es volverse más consciente de tu cuerpo y tus señales mientras sueña. Esto implica notar cuando tu cuerpo se siente diferente de lo normal, como más ligero o más pesado, y reconocer estas sensaciones como pistas de que estás soñando. A continuación, puede utilizar este conocimiento para permanecer en el estado de sueño.

Una de las técnicas es practicar ejercicios de visualización mientras estás despierto. Esto ayuda a programar la mente subconsciente con imágenes que aparecerán en tus sueños, lo que facilita que te mantengas lúcido. Es mejor concentrarse en imágenes simples que sean fáciles de recordar, como una puerta o una escalera.

 

Otra técnica es usar afirmaciones. Repetir declaraciones positivas sobre uno mismo antes de acostarse puede ayudar a programar la mente subconsciente para permanecer en un sueño lúcido. Finalmente, llevar un diario de sueños también puede ser útil para entrenar la mente subconsciente para permanecer en un sueño lúcido. Registrar los sueños y analizarlos en busca de pistas sobre cómo permanecer en un sueño lúcido puede ayudar a que el proceso sea más fácil y exitoso.

 

¿Pueden los sueños lúcidos ayudarme con la depresión?

 Algunas personas encuentran que los sueños lúcidos son útiles para la depresión porque les da una sensación de dominio sobre su entorno y sus pensamientos. En un sueño lúcido, puedes enfrentar tus miedos, resolver problemas y experimentar con nuevas posibilidades. Esto puede conducir a una mayor confianza en sí mismo y un mejor estado de ánimo en la vida de vigilia.

Hay personas que usan los sueños lúcidos como una herramienta para la autoexploración y el crecimiento personal, mientras que otros los usan para cumplir fantasías o practicar habilidades que les gustaría usar en la vida de vigilia. Así que, si, los sueños lúcidos también pueden ser útiles para las personas con depresión.

La depresión se caracteriza por sentimientos de tristeza, vacío e inutilidad que persisten durante semanas o meses seguidos. Las personas con depresión pueden tener dificultades para disfrutar de las actividades que solían disfrutar y pueden tener dificultades para dormir, comer y concentrarse. La depresión también puede causar síntomas físicos, como dolor, fatiga y cambios en el peso o el apetito.

Para algunas personas con depresión, los sueños lúcidos pueden aliviar sus síntomas. En un sueño lúcido, las personas pueden explorar sus sentimientos y emociones en un ambiente seguro y controlado.

 

¿Cómo puedo evitar que mi cuerpo se duerma mientras estoy en un sueño lúcido?

Hay algunas maneras en que puede evitar que tu cuerpo se duerma mientras está en un sueño lúcido. Una forma es mantener la mente activa realizando actividades como resolver acertijos o hablar con otros personajes de los sueños. También puedes moverte por el paisaje de tus sueños para mantenerte alerta.

Se recomiendo controlar y mantener tu mente activa y enfocada en la tarea que tienes entre manos. Esto se puede hacer realizando tareas en el sueño, como caminar o volar, o centrándose en algo específico, como una meta o un problema que necesitas resolver. También puedes intentar moverte regularmente y mantenerte hidratado; ambas actividades ayudan a mantener tu cuerpo energizado. Finalmente, asegúrate de dormir lo suficiente antes de intentar tener un sueño lúcido; si estás exhausto, será más difícil mantenerte lúcido en su sueño.

 

En conclusión, hay muchas cosas que puedes hacer para aumentar tus posibilidades de tener sueños lúcidos. Para empezar, ten en cuenta tus hábitos diarios e intenta adquirir el hábito de hacer algunas comprobaciones de la realidad a lo largo del día. Una vez que hayas identificado algunos signos de sueño, comienza a practicar técnicas de inducción antes de acostarte. Finalmente, experimente con diferentes suplementos y alimentos que se sabe que ayudan con los sueños lúcidos. ¡Con un poco de práctica, deberías poder tener sueños más lúcidos en muy poco tiempo! Lo más importante es tener paciencia y seguir practicando. Los sueños lúcidos requieren tiempo y esfuerzo, pero definitivamente valen la pena una vez que aprendes a hacerlo. Prueba algunas de las técnicas enumeradas en este artículo y vea cuáles funcionan mejor para usted. ¿Quién sabe? ¡Puede que te encuentres teniendo sueños lúcidos todas las noches!

 

Video – Meditacion Guiada Para Sueños Lucidos


Like it? Share with your friends!

0
poderuniverso

2 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Poder universo te lo suplico por favor puedes hacer un desbloqueador y Booster 🙏🏻 creo que la mayoría lo necesitamos, crea uno para los usuarios de YouTube